Otra vez tú, germen maldito,
me has intoxicado,
me has jodido el día de hoy
y quizás el de mañana.
Me has recordado aquello que aparqué,
pero que aún está presente.
Siempre lo está.
Intento estar ausente,
lo necesito.
Pero tú, cabrón, otra vez me despiertas,
aunque me quieres dormir.
Y no estoy dormida aunque no hable.
No estoy tranquila,
no estoy ajena.
Estoy activa buscando calma,
pero la plaga me rodea.
Qué fácil es callar y hablar,
cuando callas y hablas por otro.
Ése que te protege y regala,
ése que te construye tu pequeña burbuja
y te separa de los que nacieron marginados,
desplumados o con plumas,
que poco a poco van perdiendo
y tú poco a poco vas ganando.
Y ese abrigo con el que naciste
cada vez te abriga más,
pero el calor no es suficiente,
porque tú eres frío.
Y hablas y callas por él,
para que tu abrigo sea el mejor.
¡Qué suerte tuviste de nacer donde naciste!
Sigue así, escoria,
que si algún día, por casualidad,
vas en contra,
te robarán tus plumas con violencia,
tendrás hambre
y llorarás por lo que has perdido,
como lloran ahora los que nada tienen,
como lloran ahora los que nada han tenido.
Nostalgia Inútil
Vivo recuerdos aún no vividos.
No los vivo como una viva.
Los veo pasar, yo pasiva,
como una vida ya vivida.
Miro hacia atrás y veo el recuerdo,
pero el recuerdo es el presente.
Con él está mi cuerpo,
Más adelante, mi mente.
No los vivo como una viva.
Los veo pasar, yo pasiva,
como una vida ya vivida.
Miro hacia atrás y veo el recuerdo,
pero el recuerdo es el presente.
Con él está mi cuerpo,
Más adelante, mi mente.
jueves 16 de diciembre de 2004
Germén
Etiquetas:
protesta
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada